lo primero que voy a hacer al llegar a los EE.UU.
Una de las experiencias que más echo de menos de los Estados Unidos es ir a un salón de belleza para una manicura y pedicura. En Madrid, hay lugares que tienen este servicio, sin embargo, es horrible. Yo no lo llamaría ‘manicura’ sino un cambio de color de pintauñas.
El servicio no viene con un masaje de por lo menos cinco minutos en los brazos o en las piernas. La gente que lo hace no conoce el arte: No saben como usar el palito para empujar las cutículas, limar las uñas en la forma que el cliente desee – siempre lo hacen redondo sin preguntarme – hay veces cuando prefiero la forma cuadrada. ¡¡¡¡Ugh!!! No lavan las manos aplicando exfoliante, no saben como quitar el esmalte con un algodón y asegurar de limpiar bien las uñas en agua tibia. Saltan todo el proceso y por eso una manicura dura diez minutos. ¿Es que no saben que ir a hacer una manicura o pedicura es una forma de relajamiento? ¿Dónde está el sentido de comodidad? La manera que emplean este proceso es super chungo ¿Dónde se fueron las sillas cómodas, grandes de masaje?

Charlie dijo
No sé mucho de las manicuras, aunque sí tengo orgullo del hecho de que corto mis uñas de las manos por lo menos una vez cada semana (con las de los pies soy muy flojo y son como los talones de una ágila) .
Lo que sí sé es que la primera cosa que voy a hacer cuando vuelva es correr por el césped y los jardines alrededor de mi casa con mis perros (vivo en el campo) y besar los escalones del portal de mi casa.
12 Marzo 2006 | 01:27 PM